DOBLE MORAL, DOBLE VIDA

Escuchen bien y no se confundan!

Entendiendo el complejo asunto sobre juzgar a otros, lo cual no es debido, sigo pensando qué hay un límite para todo. Para aplicar la ley no hace falta esta frase, porque a pesar de que la ley no es justa en su totalidad, ni es pura o loable, al menos busca acercarse en su dimensión propia. O sea, se vale tener aspiración a querer ser mejor por el bien de todos, aunque no siempre seamos perfectos en cumplir a cabalidad este razonamiento.

¿Cuál es el punto con esta introductoria demanda aparentemente sin sentido?
Hay en facebook, en otras redes sociales, en la realidad también, pues un asunto de enorme gravedad, que de buscar culpables creo que todos a lo mejor tendríamos algo de eso, pero la ley no dejará de aplicarse porque todos incurran en el mismo delito al mismo tiempo. No, así no será nunca.
Fíjense en el patrón de conducta de muchas personas que sostienen una creencia en Dios a medias. Es cierto que casi la mayoría es así, pero eso no implica que deba ser público ni correcto este tipo de comportamiento basándonos en aspectos de respeto moral, asuntos de escándalos, menores viendo esa doble vida y considerando ser igual en dicha conducta.
¿A que me refiero?
Cuando subes una imagen de ti en paños menores, diciendo que la vida hay que gozarla, con botellas de alcohol en la mano, fumando juka u otra sustancia, cuando piensas que las redes son para subir lo que te da la gana sin la consideración oficial de la página que tiene estatutos estableciendo precisamente este tipo de imágenes o videos, comentarios insultantes u otros tipos de ademanes a través de las redes sociales, se puede considerar una violación mucho mayor que al día siguiente, y aunque tienes todo tu derecho, vengas a subir una imagen con una oración a Dios diciendo que amas a Dios, eso no está bien ni es apropiado.
Incluso, llegare un poco más lejos ahora, personas que colocan en sus muros con fotos escandalosas, provocativas, casi desnudas, aclamando a Dios lo bueno que es, cuando a estas personas usted no las ve ni en una iglesia, ni en un ambiente adecuado a sus palabras, ni mucho menos dando un testimonio real de que Dios sea bueno.
Probablemente, creo que si tienen razón por un lado: no estamos orándole al mismo Dios.
Se ha creado esta moda en la que se vale emborracharse y al día siguiente se puede decir: gracias Dios mío por ser tan bueno. Yo sé que Dios no se siente mal porque digas eso. Cada día es un empezar de nuevo, pero quienes te ven entenderán que no eres íntegro en tu comportamiento, que eres falso, que sostienes doble vida, doble moral, que eres un hipócrita a todo lo ancho de una cancha de tenis y que no respetas nunca el juicio ni el pensar propio ni de los demás.

¿Sugerencias? Nadie se atreve.
Sostengo y digo que no muchos estarán de acuerdo con la actitud común del pueblo en las redes sociales. Que eso es normal, que este es el mundo de hoy, en fin. Pero ese es justamente el mundo que han querido hacernos pensar algunos que es el correcto. El que te de la gana seguir una doble vida no es asunto mío. Yo pretendo mantener una imagen, unos principios, una moral única sobre lo que pienso y creo de Dios. Eso me mantiene al menos balanceado en cuanto a lo que es el pecado y lo que es su gracia.
Si es cierto que no estoy ajeno a cometer otro pecado más por seguirle a El, es cierto que al menos me sostengo de su gracia cada día para mantenerme en su amor.
No se puede vivir en dos aguas. No se puede echar vino nuevo en vasijas viejas, porque se romperá la vasija y se derramara el vino. Ni se puede remendar un tejido viejo con uno nuevo. Porque igual se romperá y se echara a perder toda la tela.
Mira, tú eres vino nuevo ahora, eres un manto nuevo para Dios. Si es como dices algunos días que el es bueno, no le des promoción y alabanza a las cosas por las cuales El es celoso.
Mantén tu vida en una sola posición. Y, como he dicho que no juzgo: si serás bueno, trata de serlo al cien por ciento. Si serás malo, allá tú y las consecuencias.
Te invito a comprender este mensaje para que no pienses que quiero hacerte cambiar de opinión sobre lo que te parece mejor y lo que no.
Creo en divertirse, en mantenerse alegre todo el tiempo, en ser feliz, pero me he dado cuenta que para lograr esto primero debo analizar si lo que me hace feliz no me está haciendo daño.
Piensa en esto antes de continuar tu vida con doble sentido y moral. Se de un carácter único y agradable a Dios, así serás del agrado propio tuyo y no tendrás más insatisfacción en tu vida como para hacerle creer a otros que eres feliz por ser corrupto y propagar tus malas intenciones a los demás.
Amen.

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