EL ATAQUE A LA IGLESIA, SOMOS NOSOTROS

Cierto es lo que veo con estos ojos llenos de lagrimas. Hemos convertido al Cristo en lo que mas nos ha convenido: Riqueza, fama, poder, ambicion, erudiccion, bondad disfrazada de hipocritas acciones y confundiendo asi el concepto real de lo que es la Prosperidad. Una gran parte de la Iglesia Santa, mi Iglesia madre, La Iglesia Catolica, se esta desmoronando por ciertos criterios que no tienen que ver en lo absoluto con seguir a un Cristo Vivo, humilde, sacrificado, hecho carne, sin vanidad. El que tenga que reparta. El que crea tener dos vestimentas, que regale una. Ahora no, lo nuevo es ir a la Iglesia a presentar nuestra mejor ropa para Dios. Hipocritas! Desde cuando te dice la biblia que Dios ama tu ropa y no lo que sientes y haces con tu corazon? Esta es una breve historia con un punto final: A Dios no le importa tu ropa, ni nada que uses exteriormente, solo procura lo que tu corazon dice y hace. No quiero sacrificios ni holocaustos, solo un corazon arrepentido. El arrepentimiento es facil decorarlo con hipocrecias absurdas de vanidades. Asi toda la Iglesia se gana el titulo de perdedora ante la reputacion del poderio que absorve por estos supuestos seguidores de Cristo con buenas vestimentas, carros de lujo, casas gigantes, que solo hacen fiestas a los que tienen mas y cuando dan algo a los pobres reales, es para salir en la television.
No creo que recuerden el versiculo aquel: "Quien obra bien, quedeselo callado, asi mi padre que esta en los cielos lo premiara". Hoy la Iglesia sufre el duro desconsuelo de estos escandalos y malos testimonios publicos que solo alejan la mirada de aquellos que desearian acercarse como: "Y eso, ahora hay que ir a la Iglesia con ropa de marca y de lujo? Pero esa Iglesia si es rara.

Una gran parte de la Iglesia comete el grave error de difundir la fama de la misma Iglesia Catolica a costa de la miseria y el sufrimiento de otros. Veamos el grave delito que surge en cadena cuando se pretende construir un aire acondicionado en una Iglesia para que los ricos puedan orar con tranquilidad y en paz, llenos de Dios: Surge primero con la grave peticion de un sacerdote que se siente soberbio con tantas personas que van al templo y no hay bancos. Pues, vamos a pedirle a los laicos y feligreses que den mas. Se les solicita una "Ofrenda" delicadamente dicho, distinto del diezmo por supuesto, y se procede a obligar a las personas que tienen dinero a obligar a sus empleados a dar mas rendimiento por el mismo sueldo. Se les saca la sangre, por decirlo asi, luego llegan contentos a darle sonrisitas al sacerdote para tapar sus malas conductas y comprarle a Dios, segun ellos crean, la buena imagen ante la sociedad. Al final, solo veo personas vanidosas y egoistas con un sacrilego crimen de narcisismo aparentando ser los santos de la sociedad. La Iglesia debe aprobar esto porque sin esos poderosos ricos, sin el dinero que estas personas ofrendan, la Iglesia parece que no seria Iglesia. Hubo una ocasion en que, algo parecido se dio y surgio de la nada el tal Martin Lutero con sus criticas sobre las Indulgencias, que eran metodos absurdos que la Iglesia usaba para sacarle dinero al pueblo. No importaba quienes fueran, Lutero tuvo una vision y me parecio justa. Supo defenderla hasta el punto de que consiguio un pacto oficial de excomunion para fundar su propia Iglesia. Lo cual veo como un tremendo error. Lutero empezo bien, pero tuvo una conducta algo infantil al esquivar su realidad. Era un sacerdote, por tanto, su deber era enfrentar la Iglesia como sacerdote, no como un rebelde.

Hoy dia, sin embargo, la moda es predicar a Cristo con un traje de 200 dolares y una corbata fina de algunos 80 dolares. Para quien trabaja y se gana su sueldo con el sudor de su frente, a ese no le critico su modo de predicar a Jesus, pero el que sabiendo que al entrar a la Iglesia cree que progresara mas aun, cambiando el termino Prosperidad por el de ambicion y vanidad, terminara muy mal. No le veo buen camino. Si usted recibe un salario por predicar, comparta lo que no le hace falta con los mas pobres de la comunidad. Si se dice Cristiano, haga el bien lo mas sencillamente posible. No presuma de ropas, no presuma de altaneria, no presuma de posesiones, no presuma de mejor que otros porque cree en Dios, no presuma de nada, de nada, de nada. La fe en Cristo, el Amor a Dios solo nos deja un camino: El amor. Amar es entendernos en el ambito de la necesidad y las crisis y en el ambito de la pertenencia de algo que nos hace falta por una buena razon. Nos hace falta respirar, asi que, vamos a regalarle aparatos para respirar a los que sufren de asma.

Mi Iglesia Catolica, mi bella Iglesia, ensuciada por el escandalo de algunos que creen ciegamente en lo que los fariseos creian. Creian en la fortuna de estar parados muchas horas delante del pueblo para pretender que hacian bien su trabajo al comunicarse con Dios. Pretendian largas oraciones, se hacian los tristes y penosos cuando ayunaban para que los vieran sufrir. Un testimonio comprado con baratijas eso es lo que es. Hay quienes buscan transformar la Iglesia en eso, en hipocritas acciones que solo la hunden mas de forma discreta hacia el vacio. Si fueran las pretenciones las que se necesitaran para alabar a Dios, entonces, el pecador mas grande de la Iglesia fue San Francisco de Asis. Nadie puede contradecir que su espiritu de pobreza fue un llamado especial, no. A todos nos llama Jesus a ser como este santo. De ahi a que querramos defendernos con baratos argumentos, eso es otro camino incierto y podrido de alguna conciencia remordida en pena. Solo me queda decir algo mas: No son los que abusan del tener los que alcanzaran el cielo, sino los que se desprendan de todo cuanto tienen en su medida y lo compartan con aquellos que nada pueden devolver. Es asi como se gana el cielo y se le saca una sonrisa a Dios. Si fuera por la ropa que Dios nos fuera a salvar, los ricos serian los primeros en el Reino de los Cielos.

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